Foto tomada de la red
Las ancas de rana son una especialidad culinaria en países como Francia, España, China, México, Portugal y Grecia. Su carne es de textura firme y suave.
En España se toman en distintas regiones, es un plato tradicional en Aragón y en León.
En La Bañeza (León), las preparan muy sabrosas, con cebolla, tomate, pimentón, ajo, perejil, guindilla y sal. A mi padre le encantaban.
Hace muchísimo que no comparto una receta. Y como este blog comenzó con la cocina de mi abuela y de mi madre, ellas lo inspiraron, os dejo una de sus recetas más sabrosas. Os recomiendo que miréis las otras, están buenísimas. Todas ellas guardan esos pequeños trucos que nunca olvido, sobre todo porque he visto el cariño con el que siempre han cocinado. Aprendí a cocinar solo mirándolas.
Nunca saben las cantidades exactas, como mi madre me dice: "Como tú veas ..."
Y así os la dejo, al estilo de mi abuela y de mi madre:
Ingredientes:
Medio kilo de ancas de rana, (no es fácil encontrarlas frescas, se pueden comprar congeladas), 1 diente de ajo, una cebolla pequeña, una cucharada de harina (de café), pimentón (utilizo el de la Vera), medio vaso de vino blanco (tipo La Ina o Tío Pepe), guindilla, 1 hoja de laurel, aceite de oliva virgen y sal.
Para el caldo: 1 hueso pequeño de ternera y un trozo pequeño de gallina.
Para descongelarlas: descongelamos las ancas y las introducimos en leche durante al menos 4 horas para que su carne se ablande, las lavamos con agua y las escurrimos.
Preparación:
Preparamos el caldo y reservamos para el guiso.
En una cazuela (si es de barro mucho mejor) se pone aceite y se pocha la cebolla y el ajo picados. Una vez pochados, se añade el harina. Se rehoga. A continuación, añadimos guindilla (si nos gusta picante, un trocito solamente), el laurel y rehogamos nuevamente. Añadimos el vino y un poco del caldo que teníamos preparado.
Se añaden las ancas de rana y salamos. Las dejamos cinco minutos a fuego lento y ¡listas!
La salsa es de "toma pan y moja", exquisita.
Melosas, melosas, como acostumbra a decir mi madre ...
Medio kilo de ancas de rana, (no es fácil encontrarlas frescas, se pueden comprar congeladas), 1 diente de ajo, una cebolla pequeña, una cucharada de harina (de café), pimentón (utilizo el de la Vera), medio vaso de vino blanco (tipo La Ina o Tío Pepe), guindilla, 1 hoja de laurel, aceite de oliva virgen y sal.
Para el caldo: 1 hueso pequeño de ternera y un trozo pequeño de gallina.
Para descongelarlas: descongelamos las ancas y las introducimos en leche durante al menos 4 horas para que su carne se ablande, las lavamos con agua y las escurrimos.
Preparación:
Preparamos el caldo y reservamos para el guiso.
En una cazuela (si es de barro mucho mejor) se pone aceite y se pocha la cebolla y el ajo picados. Una vez pochados, se añade el harina. Se rehoga. A continuación, añadimos guindilla (si nos gusta picante, un trocito solamente), el laurel y rehogamos nuevamente. Añadimos el vino y un poco del caldo que teníamos preparado.
Se añaden las ancas de rana y salamos. Las dejamos cinco minutos a fuego lento y ¡listas!
La salsa es de "toma pan y moja", exquisita.
Melosas, melosas, como acostumbra a decir mi madre ...




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