jueves, 31 de diciembre de 2015

¡Feliz Año Nuevo!




Luna llena y Catedral de León



Mira, Luna,
un buen poema
debe decir
muchas cosas
en reglones muy cortitos
y además debe
dejar espacio en la página
suficiente
y aun de sobra
para todas esas cosas
que no dice.


Ape Rotoma






¡Os deseo a todos paz y amor en este 2016!!!




Esta Luna, que es exclusiva de León, tenemos esa suerte, se la regalo a dos de los poetas más tiernos del mundo.

Para vosotros, mis queridos linda y Toro, que os acompañe y os siga inspirando en este Año Nuevo:)

Con todo mi cariño. 





martes, 29 de diciembre de 2015

Oratorio de Navidad

 
  
 

 
 
Oratorio de Navidad, de Juan Sebastian Bach. Cantatas I-III
 
 
Es una obra compuesta específicamente para ser interpretada en la Navidad de 1734 y siguiente año nuevo.

En realidad no es un oratorio, es decir, no fue compuesto como tal, sino que está formado por  cantatas. Bach elaboró una obra festiva reutilizado diversas piezas anteriores, y ensamblándolas en forma de seis cantatas. ¿Por qué se le llama entonces oratorio? Porque el nacimiento de Jesucristo tiene la suficiente entidad como para que todas las cantatas en torno a su nacimiento y adoración merezcan tal nombre. El denominador común de todas ellas es la dulzura y ternura combinadas con el optimismo y la alegría. Es una obra que infunde alegría desde el principio.

El texto del Oratorio de Navidad narra los acontecimientos que rodearon al nacimiento de Cristo, según los evangelios de san Lucas y san Mateo. Mientras las arias y recitativos desempeñan una función descriptiva, los coros inducen a la meditación.  Casi tres horas de música celestial y un remanso para el alma.
 
Se estructura en seis partes o “cantatas”, destinadas a ser interpretadas en los seis días de las festividades navideñas:
 
La primera cantata fue interpretada el 25 de diciembre de 1734, por la mañana temprano en la Iglesia de San Nicolás de Leipzig y, por la tarde, en la de Santo Tomás de la misma localidad. Trata sobre el nacimiento de Jesús. El solemne sonido de timbales y trompetas, un jubiloso coro y el tono festivo, caracterizan esta cantata, que es un clásico de la música universal.

La segunda (para el 26 de diciembre) se centra en el anuncio del nacimiento a los pastores; la tercera (para el día 27) presenta la adoración de estos; la cuarta (para el día de año nuevo) describe la circuncisión y bautizo de Jesús; la quinta (para el primer domingo del nuevo año) el viaje de los Reyes Magos; y la sexta (para la Epifanía) describe la adoración de los magos.
 
 
 
 

Oratorio de Navidad, de Juan Sebastian Bach. Cantatas IV-VI
 

¡Maravillosas todas ellas!



 

Certidumbre que quema






Hasta el más miserable y más sin nada
conoce la belleza,
sabe qué es
y sabe dónde puede ir a buscarla:
en sí mismo; en el mundo.

No es posible vivir ni un solo día
sin intuir su rostro ni soñarlo,
sin que lo divisemos a lo lejos
o sin que caigan en las cercanías
de nuestra adversidad
unas pocas migajas de su gracia.

Pero hay un grado más de la hermosura,
un más allá de ella,
belleza viva que es verdad que salva.
Nada o poco supimos
de que existiera ni de que pudiera
ser nuestra alguna vez.

Y acaso ahora, justo en este instante,
surge en el propio centro de tu vida.
Arrasará de golpe
lo que hayas sido: el indigente aquel
que hasta aquí la ignoraba.

Sólo con respirarla en ocasiones,
aunque no se te entregue plenamente
desde un principio o nunca,
transformará del todo tu existir.

La hermosura que digo
es cegadora luz,
certidumbre que quema.
Quien la vio aun de soslayo o la padece
por ella vive.

Eloy Sánchez Rosillo









lunes, 28 de diciembre de 2015

Café con leche y un par de churritos ...






 ... o tarifa plana de churros, con "Churro plus" ...o "Tarifa torrezno premium" ...
podéis elegir ...

Para mí, el "Plan churro fusión familiar plus",
 por favor,
que incluye, además, ¡porras ...!!!, jajaja ...





domingo, 27 de diciembre de 2015

La fuerza del cristiano ...




Dios que ha entrado
 en la historia del hombre 
no sólo con las palabras,
 sino encarnándose.


El canto de los ángeles. William-Adolphe Bouguereau






Giuseppe Verdi, La Fuerza del Destino (...). En sus obras impresiona siempre cómo supo captar y esbozar musicalmente las situaciones de la vida, sobre todo los dramas del alma humana, de una manera tan inmediata, incisiva y esencial que raramente se encuentra en el panorama musical. Es un destino siempre trágico el de los personajes verdianos, del que no escapan los protagonistas de La Fuerza del Destino: la Sinfonía que hemos escuchado, desde los primeros compases, nos lo ha hecho percibir. Pero afrontando el tema del destino, Verdi afronta directamente el tema religioso, confrontándose con Dios, con la fe, con la Iglesia; y emerge de nuevo el alma de este músico, su inquietud, su búsqueda religiosa. En La Fuerza del Destino no sólo una de las arias más famosas, «La Virgen de los Ángeles», es una pesarosa oración, sino que hallamos también dos historias de conversión y de acercamiento a Dios: la de Leonora, que reconoce dramáticamente sus culpas y decide retirarse a una vida eremítica, y la de don Álvaro, que lucha entre el mundo y una vida en soledad con Dios. Es interesante notar cómo en las dos versiones de esta obra, la de 1862 para San Petersburgo y la de 1869 para La Scala de Milán, los finales cambian: en la primera don Álvaro termina la vida suicida, rechazando el hábito religioso e invocando el infierno; en la segunda, en cambio, acoge las palabras del padre guardián de que confíe en el perdón de Dios y la obra termina con las palabras «Subida a Dios».

Aquí está dibujado el drama de la existencia humana, marcada por un trágico destino y por la nostalgia de Dios, de su misericordia y de su amor, que ofrecen luz, sentido y esperanza también en la oscuridad. La fe nos ofrece esta perspectiva que no es ilusoria, sino real; como afirma san Pablo, «ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» (Rm 8, 38-39). Esta es la fuerza del cristiano, que nace de la muerte y resurrección de Cristo, del acto supremo de un Dios que ha entrado en la historia del hombre no sólo con las palabras, sino encarnándose.







miércoles, 23 de diciembre de 2015

El Niño Dios ha nacido ...



"El Verbo se hizo carne
 y habitó entre nosotros 
y hemos visto su gloria".
Jn 1, 14




"El niño Dios ha nacido
y no sé por qué lo sé:
si me lo dice la fe
o me lo dice el sentido.
Que la fe no tiene oído
ni razones la alegría.
¡ Señores, qué compañía
le llega al género humano !
¡ Cómo gana por la mano
la siempre virgen María !


Alfonso Canales 





¡Feliz Navidad para todos!





domingo, 20 de diciembre de 2015

Latidos embelesados





Johannes Carlsohn



"...como si el mundo fuera nuevo ..."


Camino por las calles vacías.
La tarde es oscura y bellísima.
Llueve y hace viento.
Las baldosas relucen
como si el mundo fuera nuevo.
Las hojas
bailan divertidas
y alocadas
en el aire
lanzando besos
de tierno adiós
a cualquiera que las mire.
El viento
mece los árboles
como un amante apasionado.
Y la lluvia los besa
y los pone elegantes.
Y yo admiro
el fascinante espectáculo
con ojos maravillados.
Y pienso que sólo faltas tú
para que esta tarde
de latidos embelesados
sea la más hermosa postal de otoño.

Escrito por TORO SALVAJE


Despidiendo el otoño.
Muchas gracias, Toro Salvaje. Siempre.








viernes, 18 de diciembre de 2015

Una vida apasionada




Extraordinario documental sobre Juan Sebastián Bach.
Imperdible.



martes, 15 de diciembre de 2015

Oh, Mahler ...





Tommaso del Croce 


La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso. 

Franz Liszt 




Para escuchar, sentir, y mirar al director.

Toda la fuerza expresiva y espiritual de Mahler impregna sus obras, pero la forma de acabar esta sinfonía, este Adagio de su Sinfonía No. 3, es de una majestuosidad y pureza sin parangón. Mahler parece sentirse en comunión con algo muy profundo, y así lo afirman una y otra vez los timbales. El director intuye y se acerca a esa grandeza musical, y de ahí su emoción ... 
El gesto del director, al final del Adagio, elevando sus ojos, como dando gracias por esta maravilla, es emocionante, muy bello ...

Mahler, ohhh, Mahler ... gracias ...





lunes, 14 de diciembre de 2015

Eternidad




Rosa mística. Salvador Dalí


La rosa temblorosa
se desprendió del tallo,
y la arrastró la brisa
sobre las aguas turbias del pantano.

Una onda fugitiva
le abrió su seno amargo
y estrechando a la rosa temblorosa
la deshizo en sus brazos.

Flotaron sobre el agua
las hojas como miembros mutilados
y confundidas con el lodo negro
negras, aun más que el lodo, se tornaron;

pero en las noches puras y serenas
se sentía vagar en el espacio
un leve olor de rosa
sobre las aguas turbias del pantano.


Ricardo Jaimes Freyre









sábado, 12 de diciembre de 2015

Leyendo







De Karmelo C. Iribarren

Quedan todavía muchas cosas
para las que no tenemos respuesta,
afortunadamente.





Hay miradas tristes
 preciosas.





 "No sé que tienen
       (además de lo que tienen), pero
       sin duda
       es mágico.
       Capaces,
       con un mínimo gesto,
       de hacerte desear
       no haber nacido nunca
       en un instante
       y que al siguiente te arrojes
       a sus pies, pasan
       siempre de largo.
       Sus miradas
       desarman.
       Sus caricias
       te pueden reducir  a un pobre imbécil.
       Son como el alumbrado
       de la vida.
       Las mujeres.
       Lo máximo."


        Karmelo C. Iribarren.






viernes, 11 de diciembre de 2015

Me gusta






Me gusta la brevedad, me dijo,
sólo te amaré lo que dure la vida.

Begoña Abad






martes, 8 de diciembre de 2015

Una ocurrencia ...




Celia Smith



 "Loco de amor perdido estaba Dios 
cuando se le ocurrió la golondrina". 

Jesús Cotta





Una sonrisa para este haiku :)




lunes, 7 de diciembre de 2015

Y, niña, tiemblo en los atardeceres ...




La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa? 
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, 
que ha perdido la risa, que ha perdido el color. 

Rubén Darío



Pequeño paso en falso. Henri Guillaume Schlesinger


Estoy viva
como fruta madura
dueña ya de inviernos y veranos,
abuela de los pájaros,
tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón
y, niña, tiemblo en los atardeceres,
me deslumbran el verde, las marimbas
y el ruido de la lluvia
hermanándose con mi húmedo vientre,
cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
no me desilusiono,
ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
descreída de todo, lamentando su suerte.

No. Con cada día, se me nacen los ojos del asombro,
de la tierra parida,
el canto de los pueblos,
los brazos del obrero construyendo,
la mujer vendedora con su ramo de hijos,
los chavalos alegres marchando hacia el colegio.

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.

Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.


Gioconda Belli





Tu alma y la mía




Auguste Rodin



Tu alma y la mía son gemelas
como mis manos: la derecha y la izquierda.
Tan cálidas y tiernas son unidas
como dos alas de un pájaro dormido.
¡Por un ciclón quedamos separados,
por un abismo, tú y yo, como dos alas!

Marina  Tsvetaeva








domingo, 6 de diciembre de 2015

Horas para gastar




Antonio Mora



Yo misma me sorprendo al advertir cuántas horas por año tengo para gastar. Me convenzo de que la realidad tiene más horas de las que creo y eso significa que vivo más de lo que imagino. Eso si hacemos las cuentas de las horas del día, de la semana, del mes, del año. Quien hizo el cálculo fue un inglés, no sé su nombre.

Un año tiene 365 días, o sea 8.760 horas. No hay error, no, son ocho mil setecientas sesenta horas.

Deduzcamos ocho horas al día de sueño. Ahora deduzcamos cinco días de trabajo por semana, ocho horas al día, durante 49 semanas (descontando, digamos, un mínimo de dos semanas de vacaciones y unos siete días más de fiesta). Deduzcamos dos horas diarias dedicadas a conducir para quien vive lejos del lugar de trabajo.

Sobre esta base le sobran 1.930 horas año. Mil novecientas treinta horas para hacer lo que se quiera o se pueda. La vida es más larga de lo que creemos. Cada instante cuenta.

Clarice Lispector




Magnífico, 15: 35 para gastar.
 En el minuto 6:30 se produce un cambio que rompe la suavidad inicial.






sábado, 5 de diciembre de 2015

Sonata de pájaros en fuga




Antonio Cazorla


Acostada eres un cello en reposo, 
tu sonido es de cuerdas,
en tus párpados hay notas,
risas de piano se asoman por tus ojos.

Sonata de pájaros en fuga.

No necesitas decirlo
pulsas música al moverte.

Si te distraes el mundo se silencia todo,
vuelve a afinarse.

 Lo sabes,
pero sigues en tu andar
como si nada.


Rodolfo Naró




Maravillosa la violonchelista Jacqueline du Pré.




jueves, 3 de diciembre de 2015

Como libros





Quiero decirte que he leído
y sé enteras
las páginas aún sueltas, temblorosas, de tu libro
-un prólogo candente-
y confesarte que he soñado también las escondidas
que aún guardas cerradas
y crees intactas

Quiero decir que quedan muchas páginas en blanco
aún por escribir de puño y letra
donde insertar los pies de las figuras
nuestras siluetas
en cuerpo a cuerpo denso
y boca a boca

Quiero deletrear despacio tu mirada
puntuar tu risa
poner constantemente el dedo en tus acentos
-aún más que circunflejos, circulares-
para atajar los circunloquios
los cenagosos puntos suspensivos
y despoblarte así cada interrogación y cada niebla

Quiero tocar cada renglón con estos dedos
como los casi analfabetos
que siguen con los labios la escritura
y cuando leen, dirías que oran
como los ciegos
que surcan promontorios
que palpan agujeros y así saben
y quiero acompañar entre los labios la lectura
de cuanto esté dispuesto
o como un niño
como un primer lector que descubriera el paroxismo
de barcos, príncipes, murallas…
Una odisea y Troya
El primer libro

Quiero leerte entre comillas y a deshoras
de la paginación al índice completa
al hilo que encuaderna, recoserme
y quiero ser solapa, atril y marcalibro
velar cansado en tu mesilla
ser una lámpara pequeña
-lo necesario-
como un vaso de agua
cuando se tuerce el sueño y se hace miedo
y quiero ser también tu libro de horas
estar de cabecera
quedarme entre tus manos y tu vientre
recostado
para otro día que venga
otro contiguo a ti
tu posalibros

Quiero leerte enteramente
y que me leas hasta el final del colofón
del duelo
y que después, si quieres
tires las páginas al fuego
y que concluya así este opus nigrum

Quiero pedir, que encuadernados
se nos desgaste el texto tan despacio
que en blanco y negro y deslumbrante
sea, línea a línea
una lectura altiva
que nos llame constante
y que nos haga airosos, altos
extendidos

Quiero decir que quiero llegar hasta el epílogo
hasta la página final que nos acecha
que no me rindo
que malherido sí, pero pulsante
te escribo hoy la página de más
casi arrancada
la imprescindible
esta que crece
-que ahora eres tú quien me la debe-
una oración completa
un grito opaco
este renglón que llama y se hace cuerpo

Quiero escribir que sé que estás escrita.


Alberto Caffaratto Ladoire (Madrid, 1954)





miércoles, 2 de diciembre de 2015

No te duermas ...




Andrew Remnev


Los milagros existen, pero nunca suceden.
 Obedece a la Musa, pero no te fíes de ella.
 No hay genio más seguro que la falta de genio.
 Si quieres que tus sueños se cumplan, no te duermas.

Miguel d'Ors



Andrew Remnev


Antes de que sucedan ya se han ido
 las cosas que se hacían de esperar.
 Sólo el sueño consigue anticiparlas
 y que en ti permanezcan. Suéñalas.

Eloy Sánchez Rosillo




Franz Schubert, Nocturno.






lunes, 30 de noviembre de 2015

Es posible ...





Cáritas Española.




sábado, 28 de noviembre de 2015

Habla suavemente ...




Anka Zhuravleva


... Habla con más calma
no renuncies
a la poesía.

Adam Zagajewski





Haz caso ...





Paulo Laborne



Haz caso de lo que digo,
que nunca le he puesto letra
a copla que no he vivido.

Rafael Montesinos





Allí ...






Allí, 
donde termina tu mirada,
empieza 
el frío.


Karmelo Iribarren







jueves, 26 de noviembre de 2015

Yo te cielo






¿Se pueden inventar verbos? 

quiero decirte uno: yo te cielo,

así mis alas se extienden enormes

para amarte sin medida.


Frida Kahlo







domingo, 22 de noviembre de 2015

Bello deseo







"Yo querría que mis libros provocaran un cataclismo en el lector. Que mis palabras fueran grabadas sobre las cunas de los niños y las guardara en la cartera el enamorado, en el bolsillo el aventurero, sin importarles el autor. No fundar un estilo, sino una nación. Y no aparecer en las antologías sino en los atlas, no por haber descubierto metáforas, sino continentes del alma, simas del corazón..."

José María Parreño






sábado, 21 de noviembre de 2015

Antes de un beso







Existe en un lugar, en un instante
secreto de los labios,
un jardín de alas húmedas
donde las aves en flor, inseguras,
no buscan ni se encuentran enmudecen,
construyen tibio nido que, mullido
y limpio como sus primeras plumas,
hogar será de pétalos y bocas.
Entonces suceden los labios.

Y se abren, y florecen, y susurran
su forma oculta, y dicen su sabor,
y saben a jazmín fragante, a néctar
antes que a miel que al descubrir su propia
dulzura, se sonrosa tímidamente.

Y en ese laberinto de las rosas,
en ese espejo que duplica pétalos,
alas, júbilo, labios, hay dos
que, abrazados como hiedra a la hiedra,
han empezado a comprender
qué significa la palabra siempre.


 Juan Carlos Friebe, de Poemas perplejos 



Marc Chagall


Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

(Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín).

Juan Gelman









viernes, 20 de noviembre de 2015

Santa María Novella






Santa María Novella,
la luz, la luz nueva de cada día,
el milagro de la luz eterna.
La fachada que diseñó Alberti,
ese sol que atrae a la luz
y la refleja sobre nosotros
y nos convierte en pequeños soles,
soles desde siempre, soles para siempre.





Miguel Ángel decía
que Santa María Novella era su esposa,
y la mía y la de todos.





Y la luz de Florencia
llega ahora a Madrid,
a la pared enfrente de mi casa,
plena de sol,
Santa María Novella también.


Miguel Ángel Bernart




Un excelente mensaje.





miércoles, 18 de noviembre de 2015

El agua ensimismada






El agua ensimismada
¿piensa o sueña?
El árbol que se inclina buscando sus raíces,
el horizonte,
ese fuego intocado,
¿se piensan o se sueñan?
El mármol fue ave alguna vez;
el oro, llama;
el cristal, aire o lágrima.
¿Lloran su perdido aliento?
¿Acaso son memoria de sí mismos
y detenidos se contemplan ya para siempre?
Si tú te miras, ¿qué queda?


María Zambrano








martes, 17 de noviembre de 2015

Ambas sensaciones ...







¿Era la música? ¿Era lo inusitado? Ambas sensaciones, la de la música y la de lo inusitado, se unían dejando en mí una huella que el tiempo no ha podido borrar. Entreví entonces la existencia de una realidad diferente de la percibida a diario, y ya oscuramente sentía como no bastaba a esa otra realidad el ser diferente, sino que algo alado y divino debía acompañarla y aureolarla, tal el nimbo trémulo que rodea un punto luminoso.

Luis Cernuda





domingo, 15 de noviembre de 2015

Unas veces te enfadas




Iman Maleki 


Unas veces te enfadas,
y otras también.
Y, de pronto, sonríes.
Todo está bien.
Me gusta como eres,
estés tú como estés.
El amor no repara:
es.

José Corredor- Matheos








jueves, 12 de noviembre de 2015

Quietud encendida







El verdadero amor es una quietud encendida.

Giuseppe Ungaretti








martes, 10 de noviembre de 2015

Vocación de quietud








Y de repente, esta vocación de quietud,
de mariposa que quiere regresar a la crisálida,
de ser viento apresado entre una caracola.

Este deseo loco
de parar,
de envolverse en la neblina,
de ignorar el llamado, la proclama,

de que los días sean
apenas una música,
una conversación en la penumbra,
un nombre que regresa navegando
entre el vaho calinoso de la sopa,

un no ser siendo hacia la gran caída.

Piedad Bonett




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