Te ha sido dado contemplar la luna que brilló sobre el túmulo de Anquises. Te ha sido dado contemplar el cielo que Eneas vio a través de las columnas del templo inacabado de Segesta. Te ha sido dado el mar Mediterráneo, el hondo anhelo que impulsó a Virgilio, el hondo anhelo que impulsó a los dárdanos. Te ha sido dada el alma para ver. Te ha sido dado el Reino de Estrellas.