viernes, 19 de diciembre de 2014

Te regalo la lluvia

 
 
 


Este otoño que tanto te quiero,
te regalo la lluvia.
La lluvia es todo:
es canción triste, es compañía,
es llanto persistente sobre todo el paisaje,
es la caricia que hace temblar el suelo
y elevar el sexo de las flores.
Es la orden húmeda que implanta
los más espesos olores.
Te la regalo porque es como tú,
extensa, repentina,
de estatura cansada por el sol de la tarde,
de ojos también cayéndose camino del invierno
y porque en ella yo me siento tan dulce
como me siento en ti.
 

 


 
De todo lo que vuela y nos hace sufrir
nada más compasivo y simple que la lluvia,
y nada tan frágil y a la vez tan invicto
y nada como su misma promesa de frutos y verdor.
Mírala, como un mar derrumbado,
como ruinas de una atmósfera de agua que existió.
Muchas veces
me empapa de nostalgia y me hace nudos
que escuecen al tragar.
Será porque la lluvia
cubre bosques que has amado conmigo,
nos ha mojado juntos, imparcial, minuciosa,
en lejanas provincias junto al mar.
Ya para siempre tendrás lo que te he dado,
de mi regalo nunca podrás huir
ni devolvérmelo.
Y cuando llueva, cada gota en tu cuerpo será un beso,
un beso que no pide nada a cambio,
que atravesará los impermeables, los paraguas,
diciéndote con su idioma monótono y dormido
que te quiero.
 
 
José María Parreño  de Instrucciones para blindar un corazón.
 

 
 
 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Saudade




 Meditación, Wilhelm Amberg


Si insistes en saber lo que es saudade,
tendrás antes de todo, conocer,
sentir lo que es querer, lo que es ternura,
tener por siempre un puro amor, vivir.

Después comprenderás lo que es saudade,
después que hayas perdido aquel amor,
saudade es soledad, melancolía,
es lejanía, es recordar, sufrir.

Mário Palmério




 Tarde por el lago, Max Nonnenbruch


La saudade eterniza la presencia de quien se fue...

Fabio de Melo







Contemplación, Marguerite Stuber Pearson



Saudade —¿Qué será?... yo no sé... lo he buscado
en unos diccionarios empolvados y antiguos
y en otros libros que no me han dado el significado
de esta dulce palabra de perfiles ambiguos.

Dicen que azules son las montañas como ella,
que en ella se oscurecen los amores lejanos,
y un noble y buen amigo mío (y de las estrellas)
la nombra en un temblor de trenzas y de manos.

Y hoy en Eça de Queiroz sin mirar la adivino,
su secreto se evade, su dulzura me obsede
como una mariposa de cuerpo extraño y fino
siempre lejos —¡tan lejos!— de mis tranquilas redes.

Saudade... Oiga, vecino, ¿sabe el significado
de esta palabra blanca que como un pez se evade?
No... Y me tiembla en la boca su temblor delicado...
Saudade...

Pablo Neruda






lunes, 15 de diciembre de 2014

El Cascanueces


  
 
 
  
 
El Cascanueces y el Rey de los ratones es un cuento de hadas que sucede en Navidad y fue adaptado por Alejandro Dumas de la obra original de Ernst Hoffmann. Es uno de los ballets más representados y conocidos, ya que Tchaikovski puso música a esta obra y, desde entonces, se representa por todo el mundo, sobre todo, en vísperas de Navidad..

Estrenada el 18 de diciembre de1892 en el teatro Mariinsky, en San Petersburgo, Rusia. 

El "Vals de las flores" ...

 
 
 

En la casa de los Stahlbaum, en la víspera de Navidad, Clara, su hermano Fritz y sus padres preparan decorando el árbol para la fiesta de esa noche con amigos y familia. Las festividades comienzan. Cuando el reloj de búho de la abuela da las ocho, un misterioso personaje entra en la habitación. Es Drosselmeyer, un concejal local, mago y el padrino de Clara, que también es un talentoso fabricante de juguetes que ha traído regalos para los niños. Fritz recibe como regalo el rey de los ratones. Todos están felices salvo Clara, quien no ha recibido un regalo todavía. Drosselmeyer les enseña entonces tres muñecas de tamaño natural que bailan. Cuando terminan su danza, Clara se acerca a Drosselmeyer pidiendo un regalo. Drosselmeyer tiene otro juguete. Es un cascanueces con la forma tradicional de un soldado en uniforme de formación. Clara está encantada, pero su hermano siente envidia y lo rompe. La fiesta termina y la familia Stahlbaum se acuesta.

Mientras todos duermen, Drosselmeyer arregla el cascanueces. Cuando el reloj toca la medianoche, Clara se despierta y ve que su ventana está abierta. De repente, los ratones comienzan a llenar la sala, el árbol de Navidad comienza a crecer y el cascanueces cobra vida. Clara se encuentra a sí misma en medio de una batalla entre un ejército de soldados de jengibre, y los ratones dirigidos por el rey de los ratones. El cascanueces aparece para conducir a los soldados de jengibre, a los que se unen soldaditos de plomo y muñecas que sirven como médicos para llevarse a los heridos. Como el rey de los ratones avanza hacia el cascanueces aún herido, Clara le ayuda sosteniendo la cola del rey de los ratones y tirándole un zapato, éste aprovecha la oportunidad y apuñala al rey, que muere.
 
 



Los ratones se retiran y el cascanueces se transforma en un príncipe. Ambos viajan hacia un bosque de pinos en el que los copos de nieve bailan a su alrededor. Las hadas y reinas bailan para darles la bienvenida.  Cae el telón y termina el primer acto.

En el cuento original de Hoffmann y en las versiones de 1985 y 2001, el príncipe es el sobrino de Drosselmeyer, a quien el rey de los ratones había convertido en un cascanueces. Todos los acontecimientos, tras la fiesta de Navidad, se solucionan por Drosselmeyer al eliminar el hechizo.
 

 
 
 
 Acto II

Escena 1: El reino de los dulces.

Clara, el cascanueces y Drosselmeyer llegan al reino de los dulces, donde los recibe el Hada de azúcar (Danza del Hada de azúcar del vídeo), su caballero y el resto de los dulces. Se suceden una danza española, a veces identificada con el chocolate, una danza china relacionada con el té, una danza árabe relacionada con el café y una danza rusa a veces llamada bastones de caramelo (la danza rusa es el Trepak). También Mamá Jengibre y sus polichinelas, las flautas de lengüeta, el Hada de azúcar y el Vals de las flores. Pero las danzas en el reino de los dulces no siempre siguen el mismo orden. Después de las celebraciones, Clara se despierta bajo el árbol navideño con su cascanueces de madera, alegre por su maravillosa aventura y cae el telón.

En otras versiones nunca se ve a Clara despertándose, sino que tras todas las danzas en el reino de los dulces, ella y el príncipe se deslizan en un trineo tirado por renos y finaliza la obra. El sueño ha sido real, como en el cuento original de Hoffmann. La versión del Royal Ballet también lo representa de esta manera. Finalmente, el sobrino de Drosselmeyer que había sido transformado en cascanueces, reaparece bajo forma humana en la juguetería de su tío.

 
 

 

 
 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Miras...

 
 
Fotografía, Paula Barrera 
 
 
"Miras de pronto a lo lejos.
Clavas la mirada allí,
no sé en qué, y se te dispara
a buscarlo ya tu alma
afilada, de saeta.

Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar".
 

La voz a ti debida, Pedro Salinas.
 
 
  
 
 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Soleares




Cayetano de Arquer Buigas



[...] Cuando te encuentro en la calle,
el corazón por la boca
de fatiga se me sale. 

Yo me agarro a las paredes
cuando te encuentro en la calle,
chiquilla, pa no caerme [...]
 
Manuel Machado




lunes, 8 de diciembre de 2014

Patrona de España

 
 
 
Inmaculada Concepción. Francisco de Goya y Lucientes. Museo del Prado


"Dios Padre reunió todas las aguas y las llamo mar,
reunió todas las gracias y las llamo María".


San Luis María Grignion de Montfort



Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea,
en tan graciosa belleza.
A Ti, celestial princesa,
Virgen Sagrada María,
te ofrezco en este día,
alma vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.

Amén.
 
  
 
 


Una bellísima muestra de las glosas a la Inmaculada Concepción, compuestas por Miguel del Cid y música de Francisco Correa de Arrauxo.

Todo el mundo en general, a voces Reina escogida, diga que sois concebida sin pecado original.
 
¡Felicidades, Madre mía!
 
 
 
 
 
 

sábado, 6 de diciembre de 2014

¡Feeling good!

 
 



Gracias, Pilar.
 
 
 
 
 
 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Distinto




 Montserrat Gudiol


Lo querían matar
los iguales,
porque era distinto.
Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
si veis un monte distinto,
caedlo;
si veis un camino distinto,
cortadlo;
si veis una rosa distinta,
deshojadla;
si veis un río distinto,
cegadlo…
si veis un hombre distinto,
matadlo.
¿Y el sol y la luna
dando en lo distinto?
Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre):
si te descubren los iguales,
huye a mí,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.

  Juan Ramón Jiménez
 

 
 
 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Clara en los Uffizi



  


Ibas despreocupada paseando
por  las salas del museo de los Uffizi,
sin saber hacia dónde dirigir tus dos ojos;
avanzabas quizá con el cansancio
del que ha recorrido Florencia todo el día.
No sabías que, de repente, allí
te iba a asaltar un poderoso símbolo:
el de la inesperada Belleza,
el ideal sublime de Belleza y Verdad,
ese que (todavía) nos hace a los humanos
más humanos.




Botticelli fue el nombre del artista.
“La Primavera” el cuadro.
No supiste qué hacer
y te quedaste muda.
Simplemente dejaste que hablase el corazón.




Y te pusiste a llorar.
Y llorabas,
y llorabas.
A la Verdad y a la Belleza sólo
le faltaban el gozo de tus lágrimas.
 
Antonio Colinas. Cuatro retratos de mujer.






lunes, 1 de diciembre de 2014

Apriétame la mano


 
 
Gustave Courbet
 
 
Cuando hablo de imposibles
apriétame la mano más que nunca.


[...] Hoy son las manos la memoria.
El alma no se acuerda, está dolida
de tanto recordar. Pero en las manos
queda el recuerdo de lo que han tenido.

No te me sueltes nunca en estos cuentos,
del podrá, del podría, del pudiera
ser, tan maravillosos
que cuando yo termino de decírtelos,
nos duele la mirada
de tanto querer verlos en el aire.
Cuando hablo de imposibles
apriétame la mano más que nunca.
 
  Pedro Salinas, Razón de amor




 

viernes, 28 de noviembre de 2014

El lenguaje de la lluvia


 


 
 
Llueve, llueve dulcemente...
 
 
 

 
 
 

 
 

sábado, 22 de noviembre de 2014

Caracola

 
 
 
El sonido del mar, Adolphe William Bouguereau
 
 
Me han traído una caracola.
Dentro le canta
un mar de mapa.
Mi corazón
se llena de agua
con pececillos
de sombra y plata.
Me han traído una caracola.

Federico García Lorca
 
 
 
La caracola, Adolphe William Bouguereau.
 
 
¿Sabes?  En esta bella caracola
viven los pájaros del mar.
¿Lo dudas?  Ponla sobre tu oído:
¡La sentirás cantar!
Aunque tal vez… pudiera ser una guitarra
con un bosque de pinos por garganta.
Pero no… escucha bien:
¡Es el mar el que canta!

  Róbinson Saavedra Gómez
 
  
 
Edward Cucuel


Me siento, mar, a oírte.
¿Te sentarás, tú, mar, para escucharme?

Rafael Alberti
 
 
 
 
 

viernes, 7 de noviembre de 2014

Coincidir

 

 

 


Soy vecino de este mundo por un rato,
 y hoy coincide que también tú estás aquí,
coincidencias tan extrañas de la vida,
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio, 
y coincidir.

Si navego con la mente los espacios,
o si quiero a mis ancestros retornar,
agobiado me detengo y no imagino,
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio,
y coincidir.

Si en la noche me entretengo en las estrellas,
y capturo la que empieza a florecer,
la sostengo entre las manos, mas me alarma,
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio,
  y coincidir.

Si la vida se sostiene por instantes,
un instante es el momento de existir,
si tu vida es otro instante no comprendo,
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio,
y coincidir.
 


Alberto Escobar es el compositor de "Coincidir", y el grupo que la canta en este vídeo "Cuerdas y Madera".
 
 
Gracias, Beatriz.
 
 
 
 
 

jueves, 2 de octubre de 2014

Impresionista




 Naranja, Mark Rothko


 En una ocasión,
mi padre pintó toda la casa
de anaranjado brillante.
 Por mucho tiempo habitamos en una casa,
como él mismo decía,
constantemente amaneciendo.


Adélia Prado



¡Maravilloso poema! 




jueves, 18 de septiembre de 2014

Igual a cuando éramos niños...

 
 
 
Verano. Childe Hassam

 
El sol viene a pasear por la mesa
mientras almorzamos.
Come de nuestros platos, regalón,
y se acuesta en la uva,
somnoliento, cansado,
despidiendo rayos
que parten desde el frutero
al techo.
Hoy no vino
y me gustó que preguntaras por él
como por un amigo.
Subí la voz dándole tiempo
a que llegara,
metiendo ruido,
pero ya íbamos en el café
extrañándolo, dependiendo de él
igual a cuando éramos niños
y esperábamos
que pasara la lluvia
con la nariz aplastada contra el vidrio.

Cecilia Casanova 

               

                                                                                               

domingo, 14 de septiembre de 2014

Siempre Malher

 

 
 
 

"Quiero infundir la música con una nueva pasión para restaurar lo que el hombre destruye", nos dijo Lorin Mazzel.

Descanse en paz, maestro.
 
 
 
Mascagni: Intermezzo de Cavalleria Rusticana



viernes, 5 de septiembre de 2014

Te miro tanto...




John Singer Sargent



Te miro tanto
pero yo no pinto
yo sólo poesío

también cuando
te miro tanto.

En verdad sólo
poesío cuando
te miro tanto.

Juan Encina





sábado, 30 de agosto de 2014

Silencio


 
 
 
Mi hermana. Tatiana Struchkova  
 

Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.
 
 
Pablo Neruda




 

martes, 19 de agosto de 2014

El botijo




El botijo, Joaquín Sorolla


Desprecio del Japón o de la China
el granadino tibor de porcelana,
el vaso etrusco, el ánfora romana,
y la tinaja griega o damasquina.
 
Te canto a ti, que el agua cristalina
sabes frigorizar sin pompa vana,
expuesto en el balcón, en la ventana,
a los besos de un aura vespertina.

Cuando mi boca en ti, bello cacharro,
busca ardorosa el abundante chorro
y con manos cálidas te agarro,

siempre encuentro propicio a mi socorro
el caudal que refrescas en tu barro
y que brota sutil por tu pitorro.

Miguel Ramos Carrión (1845-1915)
 
 
 
 
Cuando era niña, mi abuela Rosa me enseñó a beber por el botijo y es realmente una delicia.
 
 
 
 
 
 

lunes, 4 de agosto de 2014

La luz del mar

 
 
 
Joaquín Sorolla, Niña en un mar de plata, 1909
 
 
  

 
 
 
 
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